La Frustración, una emoción poderosa,
si la dejas

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La Frustración

Estos días estoy teniendo la satisfacción de conocer a personas que están formándose para ser profesionales en una actividad muy concreta y me estoy encontrando conque la preocupación de algunas de ellas es que la frustración aparezca y que los lleve a tomar decisiones y acciones desde ahí, porque saben que no es la perspectiva más adecuada.

Frustración es la acción y el efecto de frustrar que significa, según la RAE “privar a alguien de lo que esperaba” o “dejar sin efecto, malograr un intento”, es decir, la frustración es no conseguir lo que se esperaba, la sentimos cuando un obstáculo se interpone en nuestro camino e imposibilita que alcancemos uno o más objetivos.

La frustración es una emoción que convive junto a otras tantas como pena, dolor, preocupación, desgana, disgusto, etc. y activa dos de las emociones básicas o primarias: la tristeza y la ira, que te pueden llevar a tomar malas decisiones que derivarán en acciones y resultados no deseados.

Como sucede con todas las emociones, el origen de la frustración también está en nuestro interior, no en lo que sucede, tiene que ver con cómo afrontamos lo que está ocurriendo, dependa o no, de nosotros.

Beneficios de la frustración

La frustración es una emoción y como tal, positiva porque, si te paras a escucharla, te informa acerca de cómo te sientes ante lo que sucede y cómo lo afrontas, cómo reaccionas. Cuando sentimos frustración, tendemos a negar la realidad porque no se están cumpliendo nuestras expectativas con respecto a lo que esperábamos que sucediera. Esto, te impide avanzar y evaluar cuánto de verdad hay en lo que piensas, cuánto crees en tus capacidades o si has elaborado un plan de acción potente, por ejemplo, o si debes modificarlo y mejorarlo en algún aspecto, contando con las circunstancias que ocurren en ese momento concreto.

La frustración nos ayuda a adaptarnos y a aprender a mantener relaciones.

  1. Contribuye a que aceptes que las cosas no siempre salen como quieres, a pensar en la mejor solución.
  1. Te ayuda a convivir con los demás: imagina si cada vez que te dicen que no, tu reacción es violenta verbalmente, ¿hasta cuándo van a consentirte?
  1. Favorece la comunicación asertiva porque te dice a qué y a quién debes poner límites y, de la misma manera, aceptarás los de los demás. Si, por ejemplo, estás llamando la atención de tu pareja constantemente, llegará un momento en que no la logres, o si tienes un trabajador que de manera repetida te está pidiendo tiempo libre en su horario de trabajo, al final tendrás que determinar si sigues siendo tolerante con él o no.
  1. Promueve la empatía, porque entiendes y comprendes a los demás y los que les sucede.
  1. Activa la autocompasión y te ayuda a seguir queriéndote independientemente del resultado que obtengas, promoviendo que hagas los cambios necesarios con naturalidad y recordándote que antes has tenido logros y fracasos de los que aprender y tomar nota para tus nuevas metas.

¿Cómo aceptar y tolerar la frustración?

En primer lugar, hay que aprender a gestionar de manera positiva los sentimientos que nos provoca la frustración, enfocarse desde el amor para impulsar emociones que ayudan, como el optimismo y la esperanza. Debemos tener claros nuestro porqué y nuestro para qué, afrontando de manera óptima las situaciones de estrés o en momentos en los que nos lanzamos a un nuevo reto y nos toca vivir cosas por primera vez. Y sobretodo, debemos enfocarnos en la búsqueda de soluciones

¿Qué te puede ayudar a controlar y regular la frustración?

Sé realista, pensar que todo tiene que salirnos bien a la primera es una creencia errónea y limitante.

Conócete y reconoce tus estados de ánimo en las diferentes circunstancias y valora con cuáles obtienes los mejores resultados.

Identifica y honra valores como calma, autoestima, paciencia, tranquilidad, autocontrol y salud.

Acostúmbrate a tomar decisiones y a abrazar los cambios desde una postura libre de ira o de tristeza.

Ejercicios para controlar la frustración

  • Cuenta hasta que notes que la intensidad de esta emoción es menor y puedas regularla.

 

0,1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17, 18,19,20,21.

y

21,20,19,18,17,16,15,14,13,12,11,10,9,8,7,6,5,4,3,2,1,0

  • Diferencia entre necesidad que promueve la paciencia y deseo que exige la satisfacción inmediata.

 

  • Baja tu temperatura emocional, cambia de tarea, sal de donde estés y corta la tarea y la comunicación durante un rato. Baila, canta, pasea, respira hondo y expulsa el aire poco a poco, muévete.

 

  • Cuida tu lenguaje, háblate en positivo y deja generalizaciones como “siempre” o “nunca”, aceptando lo que te ha pasado sin que afecte a tu conducta ni a lo que piensas acerca de ti.

 

  • Elige tu “frase poderosa” para tenerla presente cuando la frustración aparezca, tipo “otras veces lo he conseguido” “necesito más tiempo”, “a seguir intentándolo”, “vamos”, etc. Seguro que tú tienes la frase que mejor se adapta a tu estilo.

 

  • Sabes que no hay una única solución ideal, busca alternativas y opciones diferentes a cómo lo estás haciendo, ten tu plan B, C, D, E o F y seguro que te sale. Busca obtener la máxima ventaja y el mínimo inconveniente.

 

  • Define tu meta y divídela en pasos, verás que te estimulará el ir paso a paso, será un avance seguro.

 

  • Para pulir los errores, analiza y evalúa de vez cuando, cómo lo estás haciendo, qué estás haciendo bien para fijarlo y qué es mejorable para ir haciendo cambios y atinar.

 

  • No solo existen el blanco y el negro. La técnica del zigzag puede servirte. No se de quién es. Nos dice que los logros se consiguen en Zig/Zag. Zig es avanzar y Zag es retroceder para darte la oportunidad de replantearte qué y cómo hacer para lograr tu objetivo teniendo en cuenta las circunstancias que van sucediéndose.

Ejemplo de personas tolerantes a la frustración

Thomas Edison es, quizás, el ejemplo más conocido de persona tolerante a la frustración. Realizó más de 1000 intentos hasta conseguir inventar la bombilla y él decía que no sentía que había fracasado 1000 veces, sino que ya sabía 1000 maneras de cómo no se debe hacer una bombilla.  Gracias a su actitud tolerante consigo mismo, su invento mejoró la vida de millones de personas.

Stephen Hawking uno de los científicos más brillantes, que supo ir adaptándose a la enfermedad que lo dejó paralizado, sin sentir la frustración por necesitar ayuda o verse impedido físicamente. Su curiosidad científica fue el aliciente junto a las ganas de vivir y de compartir su conocimiento.

Stephen Hawking

Michael Jordan siempre tiene en cuenta sus fracasos y los narra con orgullo porque gracias a ellos ha triunfado. Su receta es que debemos aprender a perder, a que no todo nos va a salir como queremos, que la frustración se acaba con el esfuerzo constante , con la paciencia y teniendo metas por alcanzar.

Conclusiones acerca de la frustración

Cada persona somos un mundo y por ello, cada uno de nosotros reaccionamos de manera diferente ante la insatisfacción por no conseguir un objetivo, es decir, el grado de frustración es único en cada persona y ello hace que cada quién, la afrontemos de una manera u otra.

La mejor manera de manejar y tolerar la frustración es tener en cuenta que a lo largo de nuestra vida viviremos situaciones que no nos gustan y lo que debemos hacer aprender de ellas, para seguir adelante. Fijarse y rodearse de personas optimistas, perseverantes y resilientes porque son las que mejor nos enseñan a alejar la frustración.

Otra receta que a mí me va de maravilla, es ir acompañado en el camino hacia la meta, el sudor compartido alimenta la voluntad que es la mejor guía para la intención de hacer con el ánimo optimista que nos lleva a obtener resultados.

Y para terminar, un vídeo que creo que representa que el esfuerzo y la buena compañía de un mentor, dan lugar alcanzar los resultados deseados y más.

Me encantará que me cuentes lo que piensas. Un abrazo

Mónica Miguel García